Fiesta de Halloween
Halloween es una fiesta de origen pagano que se celebra la noche del 31 de octubre, víspera del Día de Todos los Santos, en la cual se da la bienvenida al invierno y a los fantasmas de los familiares difuntos los cuales son recibidos en sus casas especialmente decoradas al reencontrarse con sus familias. Gracias a esta fiesta se mantiene la unidad entre el mundo de los vivos y de los muertos. Tradicionalmente halloween se celebra sobretodo en Estados Unidos y Canada a través de Calabazas labradas, disfraces de terror, bromas inocentes y pesadas, historias de brujas y fantasmas se dan cita en este día tan especial, tanto niños como adultos participan en este día ya sea con el truco o trato donde los niños vestidos con sus disfraces mas terroríficos y acuden a las casas vecinas a recolectar chuches, en caso de no recibirlas se producirá una travesura, contar historias de terror donde al caer la noche se reúnen todos al rededor de un fuego o en el suelo del salón (apagando las luces) comienzan a contar historias de terror típicas de esta fiesta.
Vamos ha realizar diversas actividades que podremos utilizar para la decoración de nuestras casas en este día.
Calabazas: Esta actividad va enfocada a realizarse en familia con los mas pequeños de la casa para crear nuestras propias calabazas terroríficas, para ello necesitaremos los siguientes materiales:
Primero unos ojos grandes en la cartulina negra, una boca, unos ojos y una nariz y con ayuda de mama y papa lo recortaremos. A continuación pintaremos el plato de color naranja con el pincel y lo dejaremos secar por media hora. Una vez seco pegaremos lo recortado anteriormente en el lugar que corresponda. Para poder ponernos nuestra careta pediremos ayuda a mama y a papa para que nos ponga el elástico y listo.
Disfrazate de calabaza.
A través de este vídeo podremos realizar con ayuda de nuestros padres un disfraz de calabaza para este Halloween.

https://youtu.be/gwUAdrmOEjA
Un fantasma travieso.

Anita era una niña que creía firmemente en a existencia de los fantasmas y al acercarse la Noche de Brujas o Halloween, solo quería al salir en busca de golosinas, encontrarse con un terrorífico fantasma para pasar un buen “susto”, ya que eso la divertiría.
Como a medianoche, un pequeño ruidito
la despertó, ya que con todo lo que su pequeña barriga había comido, su sueño
no era muy profundo.
Una vez allí, Anita les mostró los lugares donde el fantasma se había
paseado, pero ¡oh, sorpresa!, su escondite había sido saqueado y ya no estaban
allí ni sus caramelos, ni sus chocolates, ni sus galletas, conseguidas con
tanto esfuerzo la tarde anterior.
Vamos ha realizar diversas actividades que podremos utilizar para la decoración de nuestras casas en este día.
Calabazas: Esta actividad va enfocada a realizarse en familia con los mas pequeños de la casa para crear nuestras propias calabazas terroríficas, para ello necesitaremos los siguientes materiales:
- Globos naranjas.
- Fieltro verde y negro.
- Escobillas verdes.
- Cartulina negra.
- Pegamento.
Comenzaremos hinchando el globo hasta lograr la medida que queramos lograr. Seguidamente haremos las hojas de nuestra calabaza, con la ayuda de una lápiz dibujaremos la forma que queramos que tengan nuestras hojas, después de crear nuestras hojas las recortaremos con la ayuda de un adulto, cogeremos un trozo de fieltro y lo enrollaremos creando un tallo para nuestra calabaza. Al igual que con las hojas dibujaremos dos ojos, una boca y una nariz y también lo recortaremos como hemos hecho anteriormente. Una vez tengamos todas las partes recortadas procederemos a pegarlas en la parte que corresponda. Cogeremos una de las escobillas verdes y con ayuda de un lápiz le daremos forma y la colocaremos al rededor del tallo de nuestra calabaza.
Caretas: Vamos a crear nuestra propia careta. Para ello necesitaremos:
- Un plato de plástico.
- Una cartulina negra.
- Tijeras.
- Pegamento
- Hilo elástico.
- Pintura naranja.
- Pincel.
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Disfrazate de calabaza.
A través de este vídeo podremos realizar con ayuda de nuestros padres un disfraz de calabaza para este Halloween.

https://youtu.be/gwUAdrmOEjA
Un fantasma travieso.

Anita era una niña que creía firmemente en a existencia de los fantasmas y al acercarse la Noche de Brujas o Halloween, solo quería al salir en busca de golosinas, encontrarse con un terrorífico fantasma para pasar un buen “susto”, ya que eso la divertiría.
Anita era amante de los cuentos
de terror.
La noche del 31 de Octubre, Anita
se disfrazo y junto a sus amiguitos se dirigió a recorrer su barrio con la ilusión
de conseguir muchos dulces, pero siempre comentaba cuanto le emocionaría en encuentro
con algo del más allá.
De regreso en casa, la cual
estaba muy bien decorada para la ocasión, procedió a cenar con su familia y
luego se retiró a su habitación, no sin antes quitarse el maquillaje y el
consabido disfraz.
Luego, y procurando que nadie la
observara, busco un buen escondite donde guardar todas las golosinas que había recolectado.
Pronto se durmió.
Como a medianoche, un pequeño ruidito
la despertó, ya que con todo lo que su pequeña barriga había comido, su sueño
no era muy profundo.
Miró por sobre las sabanas y cuál
sería su sorpresa al observar lentamente iluminada por la luz que se filtraba
por las persianas de su habitación.
¡Un fantasma!
Todo de blanco, se deslizaba como
flotando, una imagen difusa, que en la penumbra parecía subir y bajar.
Anita observaba atentamente,
apenas asomada bajo las cobijas de su y casi sin respirar, los movimientos
de aquella entidad.
Luego de unos instantes que a
ella le parecieron eternos, la figura espectral salió de su vista.
Fue tan grande el miedo que
Anita sintió, que no pudo reaccionar y
solo escuchando los fuertes latidos de su pequeño corazón, al final se quedó dormida.
Por la mañana, luego de
despertar, corrió escaleras abajo a contar a su familia lo ocurrido la noche
anterior.
Su madre intentaba en vano convencerla de lo absurdo de su relato,
amenazándola con que en la próxima noche de Brujas no la dejaría salir a pedir
golosinas, ya que eso le hacía ver cosas que no existían, pero Anita fue tan
convincente en su relato que sus padres subieron con ella hasta su cuarto.
Una vez allí, Anita les mostró los lugares donde el fantasma se había
paseado, pero ¡oh, sorpresa!, su escondite había sido saqueado y ya no estaban
allí ni sus caramelos, ni sus chocolates, ni sus galletas, conseguidas con
tanto esfuerzo la tarde anterior.
En eso estaban cuando aparece Carlos, el hermano mayor de Anita,
quejándose de un fuerte dolor de barriga.
Los padres de Anita se asustaron mucho, pensando en que quizá Carlos
tenía un ataque de apendicitis y rápidamente salieron con él rumbo al Hospital,
dejando a Anita al cuidado de una vecina.
Luego de tres horas, regresaron a casa Carlos y sus padres, quienes
estaban bastante enojados.
Lo que el hermano de Anita tenía solo era una gran indigestión, producto
de comerse todas las golosinas de Anita.
Efectivamente, Carlos, conocedor del anhelo de Anita, se cubrió con una
sábana y entrando a la habitación de su hermana robó y comió todo lo
recolectado.
Este sí que fue un fantasma muy travieso...
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